09/09/2010
¿Lapidar es lo mismo que dilapidar?
Game over. La ÑBA cerró ante Serbia el Mundobasket de Turquía con una digna derrota ante la selección con más talento y progresión de todo el campeonato. Lo hizo 'in extemis' y ante un rival digno, muy digno. Ni arbitrajes de excusa ni incluso la baja de Pau sirven para poner punto y final a la progresión de una generación fantástica.
Tras el estratosférico triple de Teodosic y con el Twitter hirviendo y los blogs y las webs a toda máquina algunos se han apresurado a coger las primeras piedras para iniciar la lapidación. Contra Scariolo y su pizarra, contra Garbajosa, contra Ricky o contra Rudy. Todo lo que se mueva. Sólo se salva Navarro y poco más. Lapidar si queréis pero, por favor, no lo convirtamos en una dilapidación de una generación que se merece todo el respeto. No sólo por los títulos sino por haber tirado muchas barreras al suelo. Que nadie olvide de donde veníamos hace una década.
Soy el primero que no apostaba por llegar a la final ¿Pesimismo o realismo? Demasiado síntomas y la máquina trabajando por encima de las revoluciones habituales. En la última jornada de la primera fase yo hubiera escogido acabar cuarta y jugármela contra Turquía en octavos. ¿Arriesgado? Sí pero me parecía un camino más fácil si superabas a los anfitriones (Eslovenia en cuartos) que tener que exigir el máximo en octavos ante Grecia y en cuartos ante Serbia. Pero no quiero parecer ventajista porque eso taparía algunas criticas que se pueden (y deben) hacer al equipo sin que uno pierda la perspectiva de las cosas. Criticar no quiere decir lo mismo que calificar como fracaso el Mundial. Los handicaps de la ÑBA en Tuquía:
1. El handicap Pau. Obvio. La figura de Pau es tan tan tan grande que sólo cuando no está nos damos cuenta de lo larga que es su sombra. Lo peor de no tener al de Sant Boi es ver como de los que debían subsanarlo en lo posible no han dado el callo del todo. Marc no estuvo de diez, Felipe ni de ocho, Fran ni de siete y Garbajosa, bien en ataque mal atrás, ni de seis.
2. El handicap Calderón. Su lesión dejó sin pausa al equipo. Si, su pretemporada no era para tirar cohetes, pero su rotación era fundamental para el equipo. El basket acelerado de Ricky contagió al equipo en exceso. El talento del de Masnou, uno de los que recibirá más cera, no ha mantenido su anormal evolución y acabó en el banquillo en los momentos decisivos de cuartos. Toda una señal.
3. El handicap de la segunda unidad. Hace cuatro años en Japón los cinco jugadores que más minutos fueron Pau, Navarro, Garbajosa, Jiménez y Calderón. La segunda unidad eran Rudy, Mumbrú, Berni o Marc Gasol. Dos de ellos son ahora la 'Unidad A' mientras la 'B' no ha tenido la evolución deseada. La perspectiva sobre su futuro ha atenazado a Rudy y Marc necesitaba un compañero solvente bajo los aros para no tener que hacer todo el trabajo. Así, excepto ante Grecia, la diferencia entre un equipo A y uno B se ha notado demasiado. Ni Fran, ni San Emeterio, ni Claver, ni Llull, ni Reyes ni Mumbru han tenido el peso que tienen en sus equipos ACB. Y eso, cuando la exigencia es máxima, se paga.
4. El handicap mental. España ha perdido cuatro de los últimos ocho partidos (USA, Francia, Lituania y Serbia) mientras se ha ganado a Nueva Zelanda, Libano, Canadá y Grecia. Además las derrotas han sido todas por la mínima, con partidos igualados y que se deciden por milímetros. El factor mental, cuando al cuerpo se le pide ir al 200% es decisivo. Si que ha habido un líder, Navarro, pero ha estado como el Llanero. Solitario.
5. El handicap de Carlos Jiménez. Desde su marcha, el equipo no ha encontrado un perfil como el suyo. Si las bajas de Pau y Calderón son las que se ven en el campo y después en las hojas de estadística, las de Jiménez son las que se palpan en los partidos. Ante Serbia fue Savanovic pero anteriormente fueron otros '4' rivales los que nos aniquilaron desde fuera y con penetraciones.
6. El handicap Scariolo. Como los jugadores, el técnico italiano debe hacer autocrítica. Del Mundial, de la lista y de los planteamientos. Ahora sería fácil cargar contra las decisiones de las últimas jugadas pero más allá de eso está el problema de jugar con 7/8 jugadores un torneo tan largo como un Mundial. El armario de los rivales al final te lastra.
Publicado por
Alberto Arias
en
12:42
Etiquetas:
basket,
calderón,
españa,
gasol,
mundobasket,
navarro,
ricky,
rudy
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

4 comentarios: